Ligdol significa crecer. Y crecer dentro de Bet Hilel significa descubrir, preguntar, aprender, divertirse y jugar.
En esta shijva compuesta por Iedidim -amigos-, Jolmim -soñadores- y Digduguim -cosquillas- cada sábado a las 15hs los madrijim esperan en la puerta con mucho entusiasmo a cada uno de sus janijim. Expectantes de ese reencuentro semanal, y con muchas ganas de compartir juntos la actividad de ese día.
El momento de peulá, además de convertirse en un ámbito de aprendizaje a partir del juego y las risas, es el espacio que todos, tanto janijim como madrijim, esperan con ansias durante toda la semana. Donde en cada jeder y pequeño espacio preparado y ambientado especialmente para ese sábado aparece un nuevo mundo. Quienes lo vemos desde afuera, observamos la sonrisa de aquellos que fueron invitados especialmente a formar parte de esto y disfrutan de compartirlo junto con sus amigos del grupo.
Cada juego, mundo, relato permite a los chicos entre seis y nueve años, en pleno crecimiento, conocerse de a poco a sí mismos y sus gustos, empezando a forjar pasito a pasito su propia identidad. Todo esto, mientras comparten con sus pares, generando lazos de amistad.
Por eso, como dice nuestro himno, ser chiquito no interesa. Sin importar la edad, Bet Hilel es un sentimiento para quienes lo viven, y más en Ligdol donde la historia recién empieza.